Somos un grupo abierto y horizontal: la mayoría de nuestras obras se concretan en la calle.
Nuestro propósito es ir mas allá del objeto, de la obra tradicional de arte y buscar una nueva relación entre forma, contenido y función social, reclamando una participación activa del espectador en la configuración de las obras.
No pretendemos hacer del arte un becerro de oro sino un instrumento útil para la vida.
El arte que no sirve para la vida es arte muerto.
Nuestra obra es un medio y no un fin en sí mismo: no tiene ambición de eternidad sino que sirve como puente para conectar distintas realidades.
El artista actúa como oficiante de una serie de acciones dirigidas a transformar la conciencia de los espectadores.
Son las actitudes las que se convierten en formas.
El arte, como el lenguaje, no sólo da forma a lo real sino que puede cambiarlo.
Consideramos al arte como un acto de libertad, al artista como creador de propuestas que ayuden a construir ciudadanos críticos y nuevos diálogos políticos.
Intentamos consolidar una política cultural, construir una cultura no autoritaria.
Queremos que el arte ocupe otros lugares y que actúe como un mediador tan cálido, tan crítico o tan doloroso como un asistente social.
Andueza-García-Ziebart
Grupo Proyección
17 de julio de 2005